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Primer Contacto: La Importancia de Escuchar y Dar Seguimiento

Autora: Catalina Armendáriz Gudiño

Coordinadora de Asistencia Social  

Comprender la importancia del primer contacto es esencial para nuestro enfoque en Trabajo Social, donde nos dedicamos a la defensa de los derechos humanos. En la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), el Trabajo Social es una disciplina que, a través de su metodología de intervención, contribuye al conocimiento y transformación de los procesos sociales para incidir en la participación de los sujetos y el desarrollo social.

En nuestra labor, reconocemos que el Trabajo Social no es simplemente una profesión más; tiene el privilegio de conocer de primera mano la información de la persona, grupo, comunidad o familia antes de que otras profesiones intervengan. Como trabajadora social, me identifico con cualidades esenciales para esta profesión: empatía, confianza, observación, escucha activa y sentido de justicia. Estas características facilitan y promueven los procesos de atención, creando un vínculo genuino entre las personas usuarias y nuestra organización.

El primer contacto debe establecerse de manera abierta, con un clima cordial que facilite la comunicación. En cada encuentro, me esfuerzo por seguir un ritual que incluye un saludo respetuoso, presentación, conocer sus nombres, realizar preguntas relevantes sobre la organización y sus necesidades, y ofrecer asesoría basada en la información proporcionada. La colecta de información, el registro institucional y la orientación sobre la importancia del registro son pasos cruciales en este proceso. Cada primer contacto es una oportunidad para generar confianza y comodidad, sentando las bases para una intervención efectiva y respetuosa.

Como profesional en Trabajo Social en una organización dedicada a la defensa de los Derechos Humanos, mi obligación es proporcionar una atención integral y de calidad. En este contexto, el tiempo, lugar y ambiente del primer contacto deben ser cómodos y generar confianza para la persona y su familia, quienes se encuentran en situación de vulnerabilidad.

Natalio Kisnerman define el Trabajo Social como la disciplina encargada de comprender las causas y efectos de los problemas sociales, promoviendo acciones organizadas preventivas y transformadoras. En mi experiencia de seis años en la organización, he aprendido a identificar diversos contextos, aplicar herramientas profesionales y, además, familiarizarme con términos y procesos jurídicos para facilitar la comprensión y la comunicación con los beneficiarios.

Mi compromiso con la atención integral se refleja en casos como el de Sr. Antonio y su hermana Gabriela, donde la intervención no solo se limita a la asesoría, sino que implica un seguimiento constante. Durante la pandemia, enfrenté nuevos retos y decidí fortalecer mis habilidades tomando un curso de Primeros Auxilios Psicológicos (PAP). Esta experiencia amplió mi capacidad para ofrecer apoyo emocional, incluso en situaciones complejas y emocionalmente intensas.

A lo largo de mi trayectoria, he vivido experiencias significativas que han reafirmado mi amor y compromiso con mi profesión. La historia de Antonio y Gabriela, donde se logró una sentencia absolutoria y un apoyo integral, es solo un ejemplo de las muchas situaciones que enfrentamos diariamente.

El aprendizaje es una constante en mi carrera. La adaptación a nuevos roles, como comprender términos jurídicos, ha sido un desafío enriquecedor. La conexión con las personas beneficiarias y sus familias es la fuente de mi mejora continua, y cada caso contribuye a perfeccionar mi enfoque.

Aunque inicialmente consideré ser abogada, el trabajo en comunidades me llevó a abrazar mi papel como Trabajadora Social. Cada día, agradezco a quienes, sin darse cuenta, me han guiado y formado para amar y disfrutar de esta profesión. En Perteneces, cada encuentro es una oportunidad para aprender, mejorar y contribuir a la defensa de los derechos humanos desde la trinchera que me corresponde.